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martes, 12 de septiembre de 2023

EL ENVEJECIMIENTO DE LOS VINOS DE FRUTAS ¿POSIBLE?

El envejecimiento de los vinos de frutas es un proceso interesante y diferente al envejecimiento de los vinos de uva. A diferencia de los vinos de uva, que en su mayoría suelen mejorar con el tiempo, los vinos de frutas no siempre lo hacen, disminuyendo normalmente su frescura a medida que pasa el tiempo. De hecho, por definición, se espera que un vino de frutas sea fresco y ligero, aunque vivir la experiencia de degustar un buen vino de frutas añejo siempre resulta agradable.

Muchas frutas tienden a mostrar niveles más altos de acidez y azúcar que la uva, lo que contribuye a dar al vino su carácter fresco y afrutado. Sin embargo, a medida que éste envejece, la acidez puede disminuir y el azúcar puede fermentar completamente, lo que resulta en un sabor más seco y menos vibrante.

En general, los vinos de frutas no son conocidos por una gran capacidad de envejecimiento prolongado como los vinos de uva. Como se dijo antes, es recomendable consumirlos jóvenes, disfrutando de su carácter frutal y vibrante. Hay quien dice que una excepción a esto podrían ser los vinos de frutas fortificados, como el vino de naranja, que pueden tener una mayor longevidad debido a su mayor concentración alcohólica y estructura. No obstante, esto es una aseveración que hasta ahora no ha sido comprobada.

Un factor que favorece el envejecimiento de los vinos en general es la presencia de taninos en la fruta de origen. Los taninos son compuestos polifenólicos que se encuentran en la piel, el hollejo y las pepitas de la uva. Son responsables del sabor astringente y del amargor del vino. En general, el contenido de estos compuestos es un factor importante que influye favorablemente en el envejecimiento del vino. Los vinos con un alto contenido de taninos sean tradicionales o de frutas tienen más probabilidades de envejecer bien y desarrollar una mayor complejidad con el tiempo.

El contenido de taninos en las frutas puede variar, pero algunas se conocen por tener un alto contenido de taninos. Entre éstas están: uvas, manzanas, cerezas, granadas y ciruelas. Entre las de origen tropical se encuentran: mangostán, guayaba tanino y marañón.

Cabe destacar que el envejecimiento de los vinos de frutas también depende en gran medida de la forma correcta en que se hayan elaborado, a su estabilidad y a las condiciones de almacenamiento. Una guarda de seis meses en un lugar fresco y oscuro por lo general da buenos resultados y, en algunos casos, puede ayudar a prolongar la vida útil del producto.

En resumen, mientras que los vinos de frutas pueden ser deliciosos y refrescantes cuando son jóvenes, no suelen mejorar con el tiempo como los vinos de uva, y por lo tanto, es mejor disfrutarlos en su juventud.

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